Coches de hidrógeno: así funciona esta tecnología de cero emisiones contaminantes

Es curioso que se haya señalado en más de una ocasión al coche de hidrógeno, o de pila de combustible, como el futuro de la movilidad y que se hable tan poco de él. Ese gran desconocido podríamos llamarle si lo comparamos con los vehículos 100% eléctricos y los ríos de tinta que se han escrito en su honor.

¿Cómo funcionan los coches de hidrógeno con pila de combustible? ¿Cómo repostan estos vehículos? ¿Qué coches de pila de combustible se pueden comprar hoy? ¿Existe una infraestructura real que los sustente?

La marca que más fuerte ha apostado por la pila de combustible ha sido la surcoreana Hyundai. Fue prionera en introducir un coche alimentado por hidrógeno en el mercado allá por 2013, el Hyundai ix35 Fuel Cell, y está a punto de lanzar su segunda generación de pila de combustible materializada en el Hyundai Nexo.

Para Hyundai, los principales protagonistas en su objetivo de introducir 18 vehículos ecológicos antes de 2025 son los modelos de pila de combustible. Que acierte o no lo dirán las ventas, pero la realidad es que como vehículos de cero emisiones contaminantes, ganan la partida a los eléctricos puros en varios aspectos.

¿Cómo es un coche de pila de combustible?

A diferencia de un automóvil eléctrico, el de pila de combustible no se recarga mediante un enchufe. En su lugar dispone de unos tanques de hidrógeno que mezclan dicho gas con oxígeno para generar la propulsión del vehículo.

El proceso electroquímico resultante de mezclar oxígeno e hidrógeno se produce en la pila de combustible y genera energía eléctrica, además de agua. Mientras la electricidad resultante se almacena en las baterías para ir nutriendo el motor, el agua restante, en forma de vapor, se expulsa. Efectivamente, los coches de hidrógeno sólo emiten vapor de agua por el tubo de escape.

El procedimiento exacto y más esquematizado sería el que sigue:

  1. El hidrógeno almacenado en los tanques abastece la pila de combustible.
  2. Se inyecta aire (oxígeno) a las celdas de combustible que conforman la pila.
  3. La reacción del oxígeno del aire y el hidrógeno almacenado dentro de las celdas genera tanto electricidad como agua.
  4. La electricidad producida alimenta la batería, la cuál a su vez abastece al motor.
  5. El agua sobrante se expulsa mediante el sistema de escape.

Como vemos, los coches de hidrógeno cuentan con una mecánica con un notable elenco de actores: por un lado el propulsor, por otro la pila de combustible, por otro las baterías y, finalmente, el tanque de hidrógeno.

Repostando un coche de hidrógeno: carga completa en menos de 5 minutos

La principal ventaja de los vehículos de pila de combustible es que, a diferencia de los eléctricos convencionales, se recargan en muy pocos minutos. En el caso del Hyundai Nexo, la carga completa se realiza en menos de cinco minutos, al igual que ocurre con el Honda Clarity Fuel Cell.

Recargar el tanque de hidrógeno es una tarea prácticamente idéntica al repostajecon combustibles tradicionales: se hace a través de una manguera, que queda sellada al depósito mientras dura el repostaje del tanque.

La autonomía de este tipo de vehículos es muy similar a la de vehículos de combustión. La primera generación de pila de combustible de Hyundai llegaba casi a los 430 km, mientras que esta segunda generación, con el Nexo, se queda muy cerca de los 600 km.

Gasolineras de hidrógeno, muy pocas

La pregunta del millón, talón de aquiles de los combustibles alternativos: ¿hay suficientes puntos de recarga para que sean realmente viables? En Alemania, por ejemplo, se han marcado el ambicioso objetivo de 500 hidrogeneras que abastecerán a 50.000 coches de hidrógeno. Otros países como Suecia, Noruega, Reino Unido, Bélgica o Italia también han incluido en sus planes de movilidad a la pila de combustible y la pertinente inversión en infraestructura.

En España, en la actualidad hay seis hidrogeneras, aunque se han proyectado para un corto plazo cuatro más. Por el momento, éstas se encuentran en Albacete, Huesca, Zaragoza, Ciudad Real y Sevilla, mientras que los nuevos puntos estarán en Cataluña y Aragón.

Asimismo, en la Feria Genera celebrada en IFEMA (Madrid) el año pasado, durante la jornada “El hidrógeno en el transporte: infraestructuras y vehículos”, España se marcó el objetivo de llegar a las 20 estaciones para 2020. Todo depende de la demanda, pero sin duda esta red se antoja algo escasa para que la pila de combustible sea viable en la actualidad.

¿Me puedo comprar un coche de hidrógeno?

No son muchos los fabricantes que están produciendo modelos alimentados por hidrógeno, quizá por esa cierta obsesión reinante con el vehículo eléctrico. A la cabeza, la ya mencionada Hyundai, con el Nexo a punto de llegar al mercado. El nuevo SUV coreano está equipado con un propulsor de 120 kW (163 CV), una batería de 40 kW y una pila de combustible de 95 kW. En cuanto a prestaciones, conocemos sólo su aceleración: llega desde parado hasta los 100 km/h en 9,5 segundos.

Honda también se ha sumado a la pila de combustible con el Clarity Fuel Cell, que se comercializa desde 2016 en suelo europeo únicamente en Reino Unido y Dinamarca. Su autonomía es de 589 km y da cabida en su interior a cinco pasajeros.

La tercera en llegar ha sido Toyota, aunque lleva trabajando en este tipo de mecánicas desde 2002 y ha estrenado varios prototipos. Su primer modelo de hidrógeno de producción ha sido el Mirai, que se vende en Japón, en el estado de California (EE.UU.) y en países europeos como Alemania, Dinamarca, Bélgica y Reino Unido.

BMW, Mercedes, Volkswagen o General Motors también están desarrollando esta tecnología y han presentado prototipos, aunque aún no han incoporado en su gama ningún modelo de pila de combustible.

Fuente: Motor Pasion

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