Día de la Mujer: La tragedia que inició el cambio

El 8 marzo se instituyó como el día internacional de la Mujer, a través de una resolución de la Organización de Naciones Unidas firmada en 1975. Pero varias décadas antes comenzó el proceso a través del cual las mujeres comenzaron a buscar el reconocimento de la igualdad. Lucha que tomó fuerza tras la tragedia que provocó el incendio de la fábrica de confección de camisas Triangle Waist Company de Nueva York el 25 de marzo de 1911. Este fue el desastre industrial con más víctimas mortales en la historia de la ciudad de Nueva York y el cuarto en el número de muertes de un siniestro industrial en la historia de los Estados Unidos. El fuego causó la muerte de 129 mujeres y 17 hombres.​ La mayoría de las víctimas eran mujeres jóvenes inmigrantes de Europa del Este e Italia de entre catorce y veintitrés años de edad. La víctima de más edad tenía 48 años y la más joven, 14 años.

​ Las primeras marchas 

La lucha masiva por la igualdad había comenzado, al menos, dos años antes. En mayo de 1909 unas 15.000 mujeres marcharon por las calles de Nueva York para pedir la reducción de la jornada laboral, mejores salarios y el derecho al voto. Un año después, en Europa comenzaba a gestarse el movimmiento de mujeres socialistas, elevando las mismas banderas. Lo hacían el 8 de marzo de 1910, el mismo día que en España llegaba el primer logro para lo que sería una larga lucha, las mujeres podían ingresar a la Universidad. Un año después, y con apenas seis días de diferencia, habria dos hechos que llevarian la lucha a las primeras planas y provocarían el inicio de un cambio que todavía tiene cuentas pendientes.

El 19 de marzo de 1911 se realizó la primer marcha internacional por el día de la mujer. En Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza las mujeres salieron a la calle con consignas parecidas a las elevadas dos años antes en Nueva York. Seis días después se desataría en Nueva York la tragedia de Triangle Waist Company.

El incendio de Triangle Waist Company

La fábrica ocupaba los pisos 8º, 9º, y 10º del edificio ubicado la esquina noroeste de Greene Street y la Washington Place, justo al este del Washington Square Park, en Greenwich Village, Nueva York. Bajo la propiedad de Max Blanck e Isaac Harris, la fábrica producía blusas femeninas, conocidas como shirtwaists. Normalmente empleaba a 500 obreros, mayormente mujeres jóvenes inmigrantes, con un horario de nueve horas diarias más siete los sábados. Allí las trabajadoras ganaban, por 52 horas de trabajo a la semana, entre 7 y 12 dólares,​ el equivalente hoy a 166 a 285 dólares la semana, o 3,20 a 5,50 dólares por hora.

​ La tragedia se debió a la imposibilidad que tenía para salir del edificio en llamas puesto que los responsables de la fábrica de camisas habían cerrado todas las puertas de las escaleras y las salidas, una práctica común en esos días, para evitar el hurto de mercancía.​ Según un informe del Jefe de Bomberos, el incendio pudo provocarse por una colilla mal apagada tirada en un cubo lleno de restos de tela que no se había vaciado. No obstante ello, en un artículo del New York Times publicado días posteriores se sugería que podía haberse originado en el motor de una máquina de coser.  Muchas de las trabajadoras, al no poder escapar del edificio en llamas, saltaron desde los pisos octavo, noveno y décimo a la calle.

El desastre en la fábrica textil obligó a importantes cambios legislativos en las normas de seguridad y salud laborales e industriales de los Estados Unidos, que luego llegaron a otros países del globo. Así se transformó en el detonante de la creación del importante Sindicato internacional de mujeres trabajadoras textiles (International Ladies’ Garment Workers’ Union) que lucharía desde entonces por mejorar las condiciones laborales.

fuente: el territorio

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