El misterio de la cámara sellada del templo de Sree Padmanabhaswamy

La India es un país de enormes contrastes. Es que en su vasto territorio conviven más de 1325 millones de personas, de las cuales aproximadamente 400 millones,más de un 30 por ciento de la población, es extremadamente pobre.

Aún así, es una de las naciones más importantes del Asia, junto a la Federación Rusa y a China, también desarrolla alta tecnología, industria pesada y un montón de cuestiones más que la hacen una nación de claroscuros.

Como con sus antiquísimas tradiciones, sus innumerables obras arquitectónicas, su cultura milenaria, que representan un ida y vuelta en el tiempo. Por eso mismo, las polémicas en una sociedad de características complejas suelen generarse de forma recurrente.

Algo de eso sucedió en 2014 y en 2016, cuando en dos oportunidades el Tribunal Supremo de la India decidió, en medio de enormes revuelos sociales y mediáticos, realizar un registro de todos los objetos del interior del misterioso templo de Sree Padmanabhaswamy, una de las joyas arquitectónicas del país, pese a lo cual, la familia real impidió la apertura de una de las cámaras. ¿Por qué? ¿Acaso hay allí dentro un secreto que la humanidad no debe o no está preparada para conocer aún? ¿O se encierra una fortuna que permitiría aliviar todos los problemas de una economía compleja?

Lo concreto es que esa puerta del histórico templo hindú ubicado en la región de Kerala posee un enorme misterio, que aún no se ha develado.

Lejana historia

Aunque no está claro cuándo fue construido, las primeras referencias al templo sagrado se encuentran en la literatura tamil del siglo VI. Algunos conocidos estudiosos, como el difunto doctor Ravi Varma de Travancore, han expresado la opinión de que este templo fue establecido en el primer día de Kali Yuga (que es de hace más de 5000 años).

El templo tiene referencias en las epopeyas y los Puranas. Srimad Bhagavata dice que Balarama visitó este templo. Nammalwar, poeta del siglo 9 y uno de los 12 santos vaishnavite de la tradición Alvar, ha compuesto diez himnos en honor al Señor Padmanabha. Los acontecimientos posteriores han sido mejor registrados, por lo que se sabe que el edificio fue renovado por la familia real durante el siglo XVIII.

Los tesoros encontrados en el templo hindú más rico del mundo, dedicado al dios Visnú, ha sido motivo de veneración, pero también de admiración durante siglos, pero desde que en 2014 el Tribunal Supremo de la India decidió abrir sus seis cámaras y las bóvedas secretas del santuario para auditar todos los objetos de su interior, las discusiones no se han acallado. Es que dentro de cinco de ellas se localizaron bienes por valor de 22.000 millones de dólares, y eso que falta una cámara secreta por descifrar.

Riqueza increíble

Entre los elementos encontrados y que unas pocas personas pudieron ver, sorprende la variedad de elementos de gran valor. Oro por doquier y de las formas más increíbles, esmeraldas enormes de la medida de un huevo de avestruz, estatuas doradas, coronas, collares, ollas, monedas y hasta cocos de oro macizo rellenos de rubíes, joyería veneciana, monedas napoleónicas, cinturones de diamantes y zafiros, barriles de arroz dorado son los tesoros que se afirma, han sido ubicados en las cinco puertas o cámaras del Sree Padmanabhaswamy.

Sin embargo, por pedido real, pero también por un peligro inevitable que deberían intentar sortear aquellos que, si se guían por las leyendas que subyacen el templo, se atrevan a abrir la misteriosa cámara con puerta de acero y protegida por dos cobras gigantes.

Y eso que el abogado Ananda Padmanabhan, principal impulsor del registro, acusa a la familia real de Travancore, expropietaria del edificio, de haberse llevado con anterioridad gran parte del tesoro.

Batalla legal

Tras la independencia, la India nacionalizó la riqueza de los maharajás. “La familia real cree que es su propiedad privada, pero en 1972 el gobierno revocó su poder. Tan solo hubo una excepción, pero el último murió en 1991. Así que ahora no tiene derecho alguno a reclamar Padmanabhaswamy”, indicó el abogado en un reportaje del diario “The Guardian”.

Aún así, el Tribunal tomó en cuenta las preocupaciones de la familia real y no consintió abrir la llamada bóveda B por temor a “la ira del Dios”. Por sus enormes riquezas y por las dudas sobre lo que podría haber en esa cámara que lleva a la bóveda B, El templo hoy es uno de los lugares mejor custodiados del país.

Bien custodiado

Pese a que se ubica en una zona apartada de los principales reclamos turísticos de la India, el templo atrae a miles de visitantes cada año. No es solo su singular y notable arquitectura, sino el interior de la puerta sellada es lo que más atrapa a los visitantes. A diferencia de lo que se encontró en las otras cámaras, esta puerta no posee ningún mecanismo de cerradura, manija o llave a simple vista, para poder abrirla. Está visto que si se siguen los preceptos de lo que dicta la leyenda, solo un erudito experto en los cantos del mantra hindú podría obtener el acceso tan codiciado.

Maldita puerta

Aunque en 2016, y por segunda vez, un grupo de expertos solicitó a la corte suprema india un nuevo permiso para entrar, otra vez chocaron los impedimentos del Tribunal, solicitado por devotos y representantes de la familia leal.

Pero para entender mejor los porqué de esa negativa, hay que ingresar al místico mundo de la leyenda que cita que, si se llegara a abrir con tecnología moderna la última cámara, no sólo se desatará una tragedia personal para quien entre a la misma, sino que un gran desastre afectará a la India y al mundo entero.

Cabe recordar que en una guía de la zona, escrita hace más de 80 años por Emily Gilchriest Hatch, cuenta que quienes intentaron abrirla se toparon con un lugar plagado de cobras, que están ahí para “custodiar” el sagrado sitio.

Tesoros discutidos

Además del misterio que encierra el templo, otro gran debate consiste en qué hacer con el oro ya encontrado y con lo que se podría ubicar si se decide abrir la última bóveda. La propuesta del gobierno indio, de derretirlo para vendérselo a los joyeros, que se enfrentan a una escasez de material, y al crecimiento de los precios de las importaciones no ha sido recibida del todo bien, ya que los objetos tienen un valor espiritual e histórico enorme.

En este sentido, las organizaciones hindúes abogan para que permanezcan donde están en la actualidad. Lo que parece claro es que este lugar, envuelto en batallas legales, familias reales con apego a sus privilegios, tesoros y hasta una maldición, continuará dando mucho para debatir.

Otro caso, aún más intrincado

El templo Padmanabhaswamy posee siete cámaras secretas, de las que seis ya han sido abiertas, según contamos en la nota principal.

Sin embargo, por cuestiones legales, pero que se entremezclan con la leyenda y la cuestión religiosa, la última cámara continúa cerrada, debido a que posee una misteriosa puerta secreta, sin cerradura, manija, botón, tuerca, llave o elemento que permita probar, siquiera, si es posible llegar a abrirla.

Según cuentan antiguos relatos, detrás de esa enigmática puerta que posee dos cobras se halla un enorme reducto en el que, además de atesorar más elementos, posee almacenados vastos secretos y un gran conocimiento, que vienen de milenarias culturas. La enigmática puerta se encuentra bloqueada.

Según los monjes que la custodian, dicho pórtico se encuentra sellado por ondas de sonido creadas desde un lugar secreto, y su ubicación se halla perdida en el tiempo.

El Tribunal Supremo de la India que consiste en un comité de siete miembros, ademas de la presencia del administrador del templo, el jefe de Travencore de Sri Anantha Padmanabha Swamy y Tiruvananthapur, han abierto las otras seis bóvedas secretas del templo de Padmanabhaswamy. Y aunque los 22 mil millones de dólares en riquezas complejizan la cuestión, habida cuenta la pertenencia de esos tesoros, quedan minimizados por la puerta que aún permanece inalterable.

Es que esa cámara secreta es considerada por los miembros fiduciarios y otros astrólogos aprendices de la India, como un lugar muy enigmático, sagrado, arriesgado y peligroso para ser abierto. Los estudiosos consideran que la cámara secreta esta fijada con el ‘Naga bandham’ o los “Naga Paasam Mantras”

Por el entonces monje Purashas, que vivió durante el reinado del rey Marthadavarma en el siglo 16. Según la leyenda la puerta que conduce a una bóveda secreta solo puede ser abierta por un gran erudito “Sadhus” o los “Mantikras” que estén familiarizados con el conocimiento de sacar o hacer a un lado a las ‘Naga bandham’ o los ‘Naga Pasam” mediante el canto de un “Mantra Garuda”.

Los monjes en custodia de la puerta dicen que la puerta no se puede abrir por cualquier medio o por cualquier persona. Y afirman que en la actualidad no hay nadie ni en la India ni en el mundo que sea capaz de abrirla.

Estos monjes aseguran que solo la puede abrir un hombre sagrado y altamente poderoso como los antiguos “Siddhapurshas”, “Yogis” o los “Mantikras” que son los que sabían cómo ejecutar el altamente sagrado “Mantra Garuda” y advierten que si la puerta es abierta por los humanos actuales con tecnología actual, la India o tal vez el mundo entero sufriría grandes catástrofes.

Por eso ellos advierten que esta puerta solo tiene que ser abierta utilizando el canto sagrado y secreto del Mantra Garuda. Y que solo puede ser realizado siguiendo los procedimientos antes explicitados, la puerta se abrirá de manera automática y no sera necesario ningún esfuerzo humano.

Solo así se podrá acceder a la cámara secreta, para poder descubrir que secretos o tesoros se encuentran en su interior. Cabe destacar que en la actualidad, el templo está resguardado celosamente por la policía y el ejercito de la India. Después de todo, es un verdadero y enigmático tesoro, aún por descubrir.

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