Macri negocia por el ajuste con Vidal y con Rodríguez Larreta

Para pedir el ajuste en las provincias, primero hay que dar el ejemplo en los distritos gobernados por Cambiemos. Por eso, el presidente Mauricio Macri ordenó negociar con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, los términos de los recortes pactados con el Fondo Monetario Internacional ( FMI) en sus respectivos distritos. Por eso es que durante la semana que termina hubo varios encuentros, incluido uno ayer por la tarde entre ambos mandatarios con el jefe de gabinete, Marcos Peña, en la residencia presidencial de Olivos.

Por su parte, los gobernadores del resto de las provincias, los radicales -propios de Cambiemos- y sobre todo los peronistas, están esperando a ver cómo termina esta negociación para recién entonces sentarse con Macri a discutir sus propias situaciones.

Vidal y Rodríguez Larreta están de acuerdo con aplicar el lápiz rojo en sus respectivos presupuestos pero, aunque también son parte del gobierno nacional, hay un tira y afloje con los ministros y funcionarios a la hora de hacer los números finos.

Las negociaciones avanzan, aunque están trabadas en algunos puntos. En concreto, una forma que encontró el gobierno nacional de “sacarse de encima” gastos es transferirlos a las provincias y también a la ciudad de Buenos Aires. Se apunta a que el manejo de algunos servicios esenciales salgan de la órbita de la Nación.

La negociación pasa ahora por la velocidad de estos traspasos. La distribución de energía, el agua y el transporte están sobre la mesa y, sobre todo, quién manejará a futuro los subsidios de cada uno de estos sectores vitales para la economía y para los hogares.

Rechazo de intendentes

Mientras la negociación entre Nación, provincia y Capital avanza, los jefes municipales salieron ayer por la tarde también a jugar en la discusión por el eventual traspaso a distrito bonaerense de la empresa Aysa, proveedora de agua y de cloacas.

Al menos diez intendentes peronistas de partidos del conurbano bonaerenses mantuvieron un encuentro con el sindicalista histórico de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, el cual hicieron público, con el objetivo de repudiar la posibilidad de que Aysa pase a la órbita provincial.

De la movida formaron parte intendentes como Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Mariano Cascallares (Almitante Brown), Gabriel Katopodis (San Martín), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Juan Zabaleta (Hurlingham), y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), entre otros.

Los intendentes temen que, con el traspaso de la empresa a la esfera provincial, se frenen varias obras de cloacas y agua potable que están comprometidas y les resultan indispensables para sus proyectos de ser reelectos en sus municipios en año que viene.

No fue la única acción conjunta que realizaron los intendentes bonarenses en las últimas horas. También se reunieron con Carolina Stanley, la ministra nacional de Desarrollo Social, para pedirle que no sean dados de baja los planes sociales en sus ciudades y pueblos.

En definitiva, las diferentes estrategias buscan lo mismo: cada gobernador, cada intendente, intentará que la guadaña esté lo menos afilada posible al pasar por su distrito.

Todos están calculando ya el daño electoral que pueden tener ante la cancelación de obras y quita de subsidios.

Pero el acuerdo con el FMI está firmado y el ajuste ya es una realidad, por lo cual cada uno tratará de que el perjuicio que le resulte sea el menor posible.

Cronica

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