Mantener el coche no siempre es caro. Con estos consejos evitarás las averías más habituales

¿Las más habituales? Batería, neumáticos, motor y sistema de inyección. Mantenerlos no siempre implica que te rasques mucho el bolsillo: un poco de atención y cuidado nos ayudará a alargar la vida de estos elementos. Ya sabes, siempre es mejor prevenir que curar.

Desde la llegada de la crisis, hacer pasar por el taller al coche se hace más complicado para muchos conductores. No obstante, un mantenimiento adecuado no siempre es sinónimo de grandes inversiones. Según el Real Automóvil Club de España, gran parte de los españoles no cumple con las revisiones periódicas y tampoco hace un pertinente chequeo antes de realizar viajes de larga distancia.

En 2017, el RACE realizó casi 900.000 asistencias por averías, sumándose a la falta de mantenimiento, la elevada edad de los automóviles del parque español y las deficientes infraestructuras, ante las que el club automovilístico reclama más inversión.

Que el Estado invierta o no en mejorar las carreteras no es algo que esté en mano de los conductores, pero sí lo está mimar un poco el coche y hacerle pasar por el “doctor” cuando le toca la revisión.

La batería, principal asignatura pendiente

Entre los problemas mecánicos más habituales registrados en 2017 por el RACE, ganan de largo los relacionados con la batería del coche, que se mantienen un año más a la cabeza. Si bien, en comparación con 2016, las averías de este elemento se han reducido un 4,7%, siguen siendo muy numerosas y superan en más del doble a la segunda causa de avería más común: los neumáticos.

El año pasado, el club atendió a 165.306 conductores por averías relacionadas con la batería. Es importante recordar que la vida útil de este elemento que nutre de energía nuestra coche puede variar según el uso que hagamos de nuestro coche, pero lo ideal es revisarla cada seis meses o, mínimo, una vez al año.

Lo normal, es que la batería dure, al menos cuatro años, momento en el que deberemos cambiarla. En ocasiones, su vida se ve reducida si se realiza un excesivo arranque del coche, si se produce un problema con el alterador o si tenemos el vehículo parado durante una larga temporada.

Las bajas temperaturas tampoco son muy amigas de este dispositivo: si nuestro coche duerme en la calle y no lo vamos a mover en largo tiempo, lo ideal es desconectarla. Comprobar los bornes y limpiarlos de óxido u otro tipo de suciedad tampoco está de más.

Comprobar el nivel de carga nunca está de más

Pero, ¿cómo sé si mi batería está en buenas condiciones o qué vida le queda? En cualquier taller pueden comprobar su carga, aunque si dispones de un polímetropuedes hacerlo tú mismo (siempre protegiendo tus manos con unos guantes de goma).

Una batería 100% cargada marcará en el polímetro en corriente continúa 13,0 voltios. Entre 12,5 y 12,0 voltios digamos estará al 80% y 60% respectivamente, mientras que si oscila entre los 11,5 y los 11,0 voltios estará cerca del límite de agotar su vida. Una batería con mediciones de entre 10,5 y 10,0 voltios estará descargada.

Para realizar la medición lo más precisa posible, debes haber circulado con tu coche de 40 a 50 minutos y dejarlo reposar otro tanto.

Los neumáticos, segunda causa de avería más habitual

Preocupante es la cifra de averías derivadas de las ruedas de los vehículos españoles registradas en el barómetro del RACE: un total de 78.900, incrementándose un 5,6% respecto a 2016. Los “zapatos del coche” son uno de los elementos que más debemos cuidar porque su mal estado puede comprometer notablemente nuestra seguridad.

Lo primero, y que a lo sumo supone un euro de nuestro bolsillo en una gasolinera, es llevar siempre los neumáticos de nuestro coche con la presión adecuada. Ésta debe comprobarse periódicamente y en especial cuando vamos a realizar un largo viaje con el coche cargado. Además, si tu vehículo ha estado parado largo tiempo, las ruedas habrán perdido presión.

Más allá de la sana costumbre de comprobar las presiones, el neumático debe estar en buen estado. El dibujo debe tener la profundidad adecuada, 1,6 mm, y la banda de rodadura no debe mostrar irregularidades. Para comprobar si nos toca cambiar los neumáticos, utiliza un euro: si los surcos tapan el borde dorado de la moneda, todo correcto. Si no es así, toca cambiarlos.

Averías en el motor: correcta conducción y mantenimiento, las medicinas

Los problemas mecánicos derivados del motor se contabilizaron en 43.158 el año pasado, creciendo un 5,2% en comparación con 2016. Si bien las averías de motor pueden afectar a varios componentes, de nuevo el mantenimiento adecuado se presenta como única solución para cuidarlo lo máximo posible.

El mayor dolor de cabeza, lo encontramos en la distribución, que debe cambiarse, como máximo, cada 100.000 kilómetros. Una rotura en este sistema puede dañar irremediablemente el propulsor, por lo que siempre nos saldrá más barato invertir en ello antes que cambiar de coche.

Asimismo, comprobar los niveles de aceite periódicamente es vital para que nuestro motor dure. Los coches modernos te avisan rápidamente si el nivel es bajo. Para curarnos en salud, lo ideal es comprobar el nivel antes de acometer muchos kilómetros o nos saltará el aviso en plena carretera, lo que nos obligará a parar en la gasolinera más cerca y rellenarlo. Lo ideal, que utilices el que viene especificado para tu coche.

Una conducción adecuada también te ayudará a no sufrir averías: no abuses del embrague, evita los acelerones y más cuando el motor aún no ha alcanzado la temperatura óptima y no te pases de vueltas por norma.

Bomba e inyección: huye de los combustibles low cost

La cuarta avería más habitual en 2017 fue la que afecta a la bomba e inyecciónque alimentan el motor. Como arroja el barómetro del RACE, 28.654 errores mecánicos se dieron por esta causa.

Más allá de la vejez de un propulsor, alimentarlo con combustible de baja calidad no es buena idea: éstos dejan “posos” que se van acumulando y que pueden obstruir los inyectores o la bomba. Si vas a hacer muchos kilómetros, no escatimes y reposta con combustibles premium: sus aditivos mejorados ayudarán a limpiar el motor y lo notarás en el consumo.

No esperar hasta entrar en reserva es también una buena costumbre: si repostamos antes de llegar al límite la bomba tendrá que trabajar menos para absorber el combustible y alargaremos su vida.

Fuente: Motor Pasion

Compartinos en...

Comentários: