Así es la causa judicial que más complica a Mauricio Macri

La causa por aportantes truchos que investiga en el fuero federal el juez platense Ernesto Kreplak es una espada de damocles para Mauricio Macri. En el marco de ese expediente, el periodista de La Nación y autor del libro La Raíz, Hugo Alconada Mon, ratificó como testigo que Macri le pidió a varios empresarios dinero en negro para financiar su campaña presidencial en 2015 y que lo llevó a la práctica con un esquema comandado por el empresario Nicolás Caputo.

El periodista de La Nación contó en tribunales que Macri les pidió a varios empresarios en ese momento el “1 por ciento de sus patrimonios en negro”. Y agregó que tanto en la campaña de Cambiemos, como en las de Daniel Scioli y Sergio Massa, se encontraron con aportes en negro en dólares que, al cambiarlos en cuevas, se transformaban en grandes sumas en pesos, que eran transportadas por todo el país “en aviones y camionetas”.

¿Pero cómo funcionaba el esquema de recaudación y quiénes lo comandaban?

Mauricio Macri

Según la declaración, el entonces jefe de gobierno empezó con las reuniones a mediados de 2014, un año y medio antes de la elección general. Pedía a los empresarios el uno por ciento de sus patrimonios en negro para financiar su candidatura. De acuerdo al periodista, Macri tenía tal voracidad que sus asesores le aconsejaron que delegara esa tarea porque podía quedar “escrachado” y su sueño presidencial terminaría en pesadilla. En la campaña que lo consagró, Macri declaró haber destinado 136 millones de pesos al proselitismo. El kirchnerismo, por su parte, afirmó haber gastado 96 millones de pesos. Dos años después, en las de medio término, las listas nacionales de Cambiemos dijeron haber gastado 70 millones de pesos. Unidad Ciudadana, con Cristina Kirchner, 23 millones de pesos. De acuerdo a Alconada Mon, entre 2014 y 2015, el macrismo consiguió 1760 millones de pesos de dinero negro que terminó volcando a la campaña.

Nicolás Caputo

Es un empresario de renombre en Argentina pero, sobre todo, la mano derecha de Macri durante toda su carrera política. Caputo y Macri compartieron colegio (Cardenal Newman) y se hicieron inseparables. Cuando el líder del PRO llegó a la jefatura de Gobierno lo nombró su asesor y tuvo que dar marcha atrás con la decisión porque, pese a ser ad honorem el cargo, se presentaba un abierto conflicto de interés, dado que Caputo es contratista del Estado.

Durante los dos mandatos de Macri como jefe de Gobierno, Caputo SA recibió contratos por más de mil millones de pesos, según reveló el Diario Perfil, en base a datos de los sucesivos presupuestos.

El Grupo Caputo tiene empresas que trabajan en varios rubros, pero la rama principal es la construcción. En 2017, cuando Macri transitaba su segundo año, Caputo fue designado cónsul en Singapur, también “ad honorem”. Sin embargo, cuando este año Cambiemos intentó ratificar esa designación en el Congreso, la oposición lo dejó sin quórum.

Pero a “Nicky” no le hacen faltan cargos para tener influencia en las decisiones del Gobierno. Según la causa judicial de los aportantes, Caputo era el recaudador en 2015. “Era el que coordinaba encuentros con empresarios, formas de pago, repasar las listas de empresarios que debían contactar, tanto con Mauricio Macri como con otras figuras del PRO, para luego girar esos ingresos a otra área del equipo de campaña que se abocaba a los gastos de campaña”, precisó Alconada Mon ante el juez Kreplak.

Edgardo Cenzón

Fue funcionario porteño en distintas áreas y ocupó el ministerio de Infraestructura con María Eugenia Vidal, al que renunció el año pasado, antes de que saliera a la luz que figuraba en sociedades off shore, como parte de la investigación de los Panamá Papers.

Según el relato que recibió el juez federal, Cenzón fue una pieza clave en la recaudación que se ocupaba de cuestiones operativas.

Gabriela Michetti

En su declaración, Alconada Mon precisó que investigó el rol de las fundaciones como canalizadores de fondos que terminaron en la campaña. Destacó que las fundaciones, por sus estatutos, tienen pocos controles. Y ejemplificó con la “SUMA”, que integra Michetti. La vicepresidenta denunció en 2016 que le habían robado de su casa 250 mil pesos y 50 mil dólares que tenía en efectivo.

Fue justo poco tiempo después de la victoria de Macri. Michetti “no denunció durante semanas” el robo, según precisó Alconada. Y, cuando lo hizo, dijo que parte de ese dinero era de la Fundación, de una cena de recaudación. La vicepresidenta fue sobreseída en la causa en la que se investigó el origen de esos fondos.

Y un policía que pertenecía a su custodia fue acusado de haber sido el autor del hecho.

Causas judiciales

La justicia federal tiene dos causas. Una llevada adelante por Sebastián Casanello en Comodoro Py, y otra en la justicia de La Plata, con Ernesto Kreplak. Cambiemos es investigado (a raíz de una investigación de El Destape) por aportes truchos en la campaña de 2017, es decir, en las legislativas, porque aparecieron pobres e indigentes anotados como aportantes para financiar a los candidatos del PRO. Muchos de ellos ya admitieron que no hicieron ningún depósito.

Pero la estrategia de Cambiemos es que la justicia electoral se quede con la causa, porque de ese modo se suavizarían los cargos en contra de los responsables. Por esta causa, la gobernadora María Eugenia Vidal desplazó a una de sus personas de mayor confianza, María Fernanda Inza, que era contadora en la Provincia de Buenos Aires.

El Intransigente

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