Capturaron a otro sospechoso del ataque a la unidad penal de Oberá

En el marco del amplio operativo que se realiza para dar con los delincuentes que atacaron a tiros la Unidad Penal II con la intención de liberar por la fuerza a brasileño Vanderlei ‘Vando’ Lopes (32), en la tarde de ayer efectivos de la Policía de Misiones detuvieron a otro ciudadano brasileño que podría tener relación con el hecho que se investiga.
Se trata de Airton Siebert (42), oriundo de Porto Lucena, quien tiene antecedentes por portación ilegal de armas, lesiones y delitos ambientales, aunque no así un pedido de captura vigente en su país, según detallaron fuentes del caso.
El sujeto fue capturado alrededor de las 17 en Puerto Rosario, municipio de Florentino Ameghino, en una zona rural ubicada a unos siete kilómetros de la costa del río Uruguay.
A esa hora, personal de diferentes dependencias rastrillaban el lugar y dieron con el sospechoso caminando en un trillo con sentido a la ruta costera 2. Se estima que pretendía llegar al río para cruzar al Brasil por algún paso clandestino.
Ante la voz de alto, apuró el paso y trató de internarse en las malezas, pero fue alcanzado y aprehendido. No supo justificar qué hacía allí y, si bien no portaba documentos que acrediten su identidad, dijo ser Airton Siebert.
Inmediatamente fue puesto a disposición de la Justicia de Instrucción y se indaga su presunta participación en el intento de copamiento de la cárcel.
La detención de la víspera es la segunda desde el martes, cuando lograron capturar a Carlos Eduardo Reinicke (36), otro brasileño con prontuario y prófugo en el vecino país desde 2 de abril pasado, quien sería parte de la banda que intentó copar la cárcel.

Al respecto, fuentes confiables indicaron que Reinicke fue sometido al examen de parafina para detectar rastros de pólvora en sus manos, el cual arrojó resultado positivo, lo que complica su situación.

Oberá sitiada
En tanto, al menos otros dos malvivientes son intensamente buscados en el marco de un operativo que incluye 500 efectivos y 50 patrulleros de la fuerza provincial, además de personal de Gendarmería Nacional que colabora en el control de rutas.
La hipótesis de una toma de rehenes constituye el principal temor de las autoridades, ya que pasadas las 48 horas del ataque a la cárcel los malvivientes se hallan exhaustos y desesperados.
Al cierre de esta edición, el epicentro de la búsqueda estaba delimitado entre los barrios Villa Barreyro y Schuster, una zona de la ciudad con amplios sectores de montes, malezas y plantaciones.
En tal sentido, en horas del mediodía más de un centenar de uniformados de diferentes dependencias se desplegaron para rastrillar la zona, incluida la reserva el Chachí, uno de los principales pulmones verdes de la ciudad.
“Esa gente está agotada, con hambre y en algún momento van a tener que salir del monte. La idea es peinar la mayor cantidad de terreno posible para sacarlos cuanto antes a la ruta o camino vecinal, donde tenemos muchos controles y hay más chances de capturarlos”, comentó una fuente policial.
Otro indicio que podría tener relación con los malvivientes y la zona donde se redobla la búsqueda fue la denuncia radicada por el encargado de una carnicería ubicada sobre avenida De Las Américas, quien refirió que en la madrugada de ayer desconocidos forzaron un acceso y sustrajeron fiambres y pan. En el lugar no había dinero en efectivo.
Asimismo, la pesquisa se extiende a otros puntos de la ciudad, la zona Centro y localidades del Alto Uruguay, costeras al río Uruguay.
En tanto, en un rastrillaje a unos 250 metros de la Unidad Penal II hallaron dos pasamontañas y una bolsa con municiones.
 
Temor latente
Sin bien fueron cuatro los sujetos que el lunes secuestraron a un remisero y se trasladaron hasta cercanías de la cárcel, los investigadores no descartan que hayan sido más los integrantes de la banda. Como tampoco que hayan contado con respaldo de otros vehículos.
Mientras tanto, los habitantes de las chacras cercanas al presidio continúan temerosos, ya que se trata de una amplia zona rural.
“Vemos que en el pueblo y las rutas hay muchos policías, pero en la colonia estamos aterrorizados porque es gente peligrosa y está claro que no tienen nada que perder. Los perros ladran y uno ya salta. Es horrible lo que estamos viviendo”, comentó un colono que reside en el límite entre Oberá y Alvear.
La misma sensación de intranquilidad se replica en la ciudad, a pesar de la inédita cantidad de uniformados que patrullan los barrios y controlan las rutas.
Al respecto, un docente secundario que trabaja en Guaraní y Florentino Ameghino comentó que ayer “tuve que parar en cinco controles, en dos me dejaron pasar así nomás y en los otros tres me hicieron abrir el baúl. Es una situación excepcional y está muy bien, pero eso no quita que uno se sienta un poco temeroso, porque si hay tanto control quiere decir que estos delincuentes son realmente peligrosos”.

 

Reclamos del SPP
“¡Tenemos ataque externo en la unidad! Nos están disparando”, fue el primer mensaje recepcionado por este corresponsal el lunes, a las 21.07, vía WhatsApp.
Quien alertaba es un efectivo del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) que cumple funciones en la cárcel de Oberá y estaba de guardia. Enseguida otros mensajes y llamadas que confirmaron el hecho, inédito en la provincia.
Transcurridos un par de días, desde la misma institución se escuchan fuertes reclamos sobre la falta de recursos para enfrentar este tipo de situaciones extremas.
“En dos cuestiones te resumo lo que estamos pasando: en la Unidad no contamos con un solo chaleco antibalas y hace más de quince años que no tenemos equipos de comunicación. El personal se maneja con sus celulares. Tampoco todos tienen armas. Es un milagro que esto no haya terminado en una tragedia”, confió un oficial.
Incluso, mencionó que el guardia del portón del módulo A que repelió a los agresores se defendió con una pistola 9 milímetros, ya que el puesto no disponía de armas largas.
Asimismo, ponderó la actitud del sereno que avisó de la situación, porque “si los brasileros llegaban al portón y reducían al guardia, estaríamos hablando de una fuga masiva o un baño de sangre”.
Por otra parte, así como Vanderlei Lopes fue trasladado a otra unidad carcelaria y su destino se mantiene en reserva, el capturado Carlos Eduardo Reinicke se halla en una dependencia de Oberá con custodia reforzada del GOE.
Clarín relacionó el hecho con el PCC

Diversos medios nacionales replicaron los sucesos de Oberá, al tiempo que el diario Clarín tituló: “Primer ataque de extranjeros a un penal argentino”. La nota firmada por el periodista Daniel Santoro se sustenta en la cobertura de El Territorio, con la correspondiente cita, mientras avanza en la hipótesis de la posible participación del poderoso cartel del Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil. Asimismo, indica que fuentes propias señalaron que agentes de inteligencia del ministerio de Seguridad de la Nación colaboran en la búsqueda de los delincuentes. “Está comprobado que los detenidos son parte de una banda de narcotraficantes y ladrones de bancos de Brasil, pero ahora se busca confirmar si son del PCC”, escribió Santoro. Y agregó: “El intento de copamiento la unidad penal II de Oberá fue en la noche del lunes y en este momentos efectivos policiales de Misiones, más agentes de inteligencia del ministerio de Seguridad de la Nación, se encuentran realizando rastrillajes para intentar detener al resto de la banda”.

500 Policías. Medio millar de efectivos y 50 patrulleros conforman el despliegue sin precedentes en la zona Centro. Los rastrillajes se extendieron a los pueblos de la costa del Uruguay. Creen que los prófugos aún están en los montes.

El Territorio

Compartinos en...

Comentários no Facebook