Cristina Kirchner le reclamó “apoyo explícito” a la gobernadora de Catamarca

La novela de la política catamarqueña se pone cada vez más sugestiva y encantadora. Adelantar las elecciones para marzo en Catamarca diferenciada de la contienda nacional -que se hace en octubre- presenta un nuevo capítulo ahora con viejos y experimentados actores que aparecieron con todas las ganas de robarse el papel protagónico. Antes de contar el meollo de esta historia atrapante, hay que recordar que la gobernadora Lucía Corpacci (que iría por la reelección), aparte de ser familiar, es prácticamente una “creación” de Cristina Fernández. Esta semana Corpacci recibió una llamada. La esposa de Néstor reclama la deuda política que llevó a la esposa de Ángel Mercado (sobrino de Armando “Bombón” Mercado, ex de Alicia Kirchner) a ocupar la gobernación.

Aparte del argumento económico (que no es tal porque la Provincia tiene superávit) con la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), la Gobernadora tiene no solo la promesa de la judicialización de la maniobra perpetrada en la Legislatura provincial sino un terrible dilema político. Asomó la cabeza Cristina solo para echarle en cara que -gracias a su intromisión y cuidados- Corpacci estuvo en el PAMI, fue senadora nacional y Primera mandataria de Catamarca. CFK levantó el teléfono para manifestar sin tapujos que Corpacci es un “producto” y que como “creadora” exige regalías políticas atrasadas. Por otra parte, en un eventual triunfo del peronismo en marzo de 2019, pegarse mucho a Cristina Fernández en una eventual elección adelantada en Catamarca podría significar en principio generar malas noticias en las tapas de los diarios como una tendencia negativa nacional para Cambiemos cuya memoria macrista no olvidaría en caso de imponerse después en octubre.

Dicho directamente, Cristina quiere apoyo explícito de la gobernadora Corpacci. Llamó como autora del triunfo del peronismo-kirchnerismo provincial en 2011. Corpacci venía zafando como podía. Por ejemplo, en la elección de octubre de 2019, podría dar libertad de acción a la militancia y no jugarse por ningún referente peronista nacional, por las dudas de que el PRO se imponga nuevamente en la presidencial. Dicen que Cristina se lo dijo sin rodeos: “Lucía, yo te puse, necesito que me apoyes”. Sin embargo, si Nación decide jugar fuerte, también podría complicar al frente gobernante local promoviendo otros sectores peronistas que dividan al oficialismo catamarqueño potenciando las chances de los candidatos del FCyS-Cambiemos local que por ahora estarían lejos de ganar. No olvidemos que el Gobierno nacional también parece manejar la agenda judicial, cuyo aporte atraviesa casi todas las negociaciones políticas del PRO. En este sentido, la elección en Catamarca podría ser una lotería, e incluso una carambola. Así que, por más que Corpacci es la dirigente que mejor mide, de ninguna manera podría confiarse. Al contrario.

El Intransigente

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