¿El fin de un mito?: pruebas de laboratorio revelan que tomar mate no causaría gastritis

El trabajo de investigación fue desarrollado por la doctora Verónica Di Loreto, de la Universidad Nacional de Rosario. Durante 90 días administró una infusión de yerba mate a ratas sanas. Al cierre de ese período ninguna de ellas registró alteraciones de la mucosa gástrica.

“Te agradezco, pero el mate me da acidez”. “¿Qué yerba tengo que tomar para no tener gastritis?”. Estas son algunas de las frases que seguramente se han escuchado en una ronda matera, poniendo de manifiesto la creencia popular de que el consumo habitual de yerba mate puede generar daños sobre la mucosa gástrica.

Sin embargo, este mito comienza a derribarse a partir de una investigación realizada por la doctora Verónica Di Loreto, de la Universidad Nacional de Rosario, quien comprobó que la administración de infusiones de yerba mate a ratas de laboratorio sanas no provoca lesiones compatibles con gastritis.

“Utilizamos infusiones de yerba mate vía oral en diferentes concentraciones y por un periodo de 90 días. No encontramos alteraciones en la mucosa gástrica de las ratas”, sintetizó la profesional, para luego remarcar que este experimento se realizó sobre ejemplares sanos.

La gastritis – recordó- es una afección multifactorial, en la cual el stress, el consumo de alcohol, el hábito de fumar e, incluso, la predisposición genética juegan un rol preponderante. “Podemos concluir que el consumo de infusiones de yerba mate per se no produciría alteraciones en la mucosa gástrica en ausencia de factores lesivos concomitantes”. En términos sencillos: en estómagos sanos, la infusión de yerba mate no genera daños.

Este trabajo fue presentado el 16 de agosto pasado, en el marco de las “V Jornadas sobre Yerba Mate y Salud” organizada por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y que tuvo como sede la Universidad Juan Agustín Maza (UMaza) de Mendoza. “La investigación consta de tres partes. En la segunda etapa vamos a generar gastritis en las ratas de laboratorio al mismo tiempo que les damos infusiones de yerba mate y estudiar si las lesiones se instalan igualmente en presencia de la yerba mate, o si ésta mejora o empeora el grado de lesión de la mucosa. Y en la tercera, con una gastritis ya instalada, estudiaremos si la yerba mate influencia en la recuperación de la mucosa ya lesionada; qué hay de cierto en esa frase ‘no tomo mate, tengo gastritis´. También queremos estudiar qué efecto tienen las propiedades antioxidantes de la yerba mate sobre el stress oxidativo; una de las causas más importantes de la inflamación gástrica”, anticipó la investigadora.

El Territorio

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