El ministro Garavano fue denunciado por abuso de autoridad y encubrimiento

El ministro de Justicia, German Garavano y funcionarios de su cartera, fueron acusados ayer por abuso de autoridad y encubrimiento. La denuncia penal fue presentada por Mario Cimadevilla, ex titular de la Unidad AMIA.

Desde la cartera de Garavano señalaron que “no se le dará entidad” a la denuncia de Cimadevilla y que, “en caso de ser requerida, se brindará toda la información a la Justicia, como siempre se hizo”, según publicó el diario La Nación.

Cimadevilla presentó un escrito de 43 páginas en el que puso al descubierto presuntas internas que se vivieron en el interior de la Unidad AMIA en los últimos dos años. Sobre todo, entre la abogada Mariana Stilman y Miguel Inchausti, un hombre de confianza de Garavano.

“En marzo de 2017, la doctora Stilman renunció [a representar al Estado] en razón de la conflictiva relación que con ella, y los restantes abogados del equipo, estableció el doctor Inchausti”, escribió. Aseguró que, vía mail, desde el Ministerio de Justicia le solicitaron que asiente por escrito que la dimisión de la letrada se debió a un malentendido con el titular de la unidad especial.

Tras la renuncia de los tres letrados de la querella, en mayo del año pasado Cimadevilla contrató nuevos abogados dentro de la Unidad AMIA: Héctor Enrique Ventos, José Console, Luis Ortea y Valeria Gómez. Siempre según su relato, los letrados entrantes “trabajaron en estrecha y permanente colaboración con los abogados renunciantes”, que permanecieron como colaboradores dentro de su dependencia.

“La decisión de la totalidad de los integrantes del equipo fue la de acusar a todas las personas sometidas a proceso, en función de la contundencia de la prueba producida en el curso del debate”, aseguró Cimadevilla.

El Ministerio de Justicia, sin embargo, señaló en un comunicado que, sobre la base de una presentación formulada por Console, la postura mayoritaria del equipo de abogados fue la de formularle cargos a Carlos Menem y a nueve procesados “no solicitando pena en los casos de Mullen y Barbaccia”.

En su escrito, Cimadevilla de origen radical, manifestó que el equipo de la Unidad AMIA “disintió con el forzado concepto que quiso imponer Console”. “Esto obliga a pensar que, probablemente, el abogado Console tenía con los responsables de la cartera de Justicia una relación y comunicación directa forjada a mis espaldas”, agregó.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Justicia subrayó que “los alegatos fueron formulados por los abogados que fueron designados oportunamente por el propio Cimadevilla”.

Finalmente en horas de la noche de ayer, y a pesar del duro tono del texto de su presentación judicial, Cimadevilla dijo por Twitter que el sentido de su denuncia es que se investigue su propia actuación al frente de la Unidad AMIA y que no había denunciado “a nadie en particular”.

fuente: el territorio

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