Espíritu de una gitanita abusada apareció en la ventana de un ex convento

Las historias de apariciones fantasmales tienen muchas aristas que, a esta altura y en este espacio dedicado a lo paranormal, lo esotérico, lo extraterrenal o que roza lo enigmático, ya no entran dudas.

Para esa enorme mayoría que cree fehacientemente que estos casos, son reales, y algunas veces tocan historias reñidas con tintes dramáticos, en los que la violencia, el sexo y la muerte se entrelazan en una personalidad castigada en vida que, tras la muerte, ya en otro plano y con el tiempo, reaparece en los lugares que solía frecuentar, o bien en la misma escena del suceso trágico que truncó sus días.

Después de todo, para esa gran cantidad de personas de todo el mundo, de variadas culturas y que profesan diferentes religiones, creer en espíritus o fantasmas que retornan del más allá es una realidad.

Y las experiencias de los vivos que se cruzan con esas entidades que transitan planos diferentes se multiplican, guiados a veces por sonidos y sensaciones que solamente se pueden sentir si se produce un encuentro paranormal, sin contar aquellos casos en los que hay registros fotográficos o fílmicos de la experiencia, que nada tiene que ver con la ciencia ficción.

En ese contexto, el debate no surte efecto, y menos la polémica, cuando una fotografía muestra en la ventana de antiguo monasterio el espíritu fantasmal de una pequeña gitana que fue abusada sexualmente. Eso sucedió en Coventry, Inglaterra.

No está sola

Días atrás un equipo de investigadores de lo paranormal visitó la ex abadía de Coombe, cerca de la ciudad inglesa de Coventry, en búsqueda de nuevos casos. Claro que lo que no esperaban ver es el espíritu fantasmal de una pequeña rumana en un ventanal del antiguo edificio.

La imagen de la pequeña es más que elocuente, ya que se observa una enigmática figura de una niña en una de las ventanas de la abadía, cuando los investigadores habían confirmado que no había ocupantes en el interior en ese entonces.

En ese contexto, hay que resaltar que el ex convento de Coombe fue un monasterio cisterciense construido en el siglo XI, reconvertido en la actualidad en un hotel.

Según el diario local Coventry Telegraph, la mayoría de los supuestos sucesos sobrenaturales en ese antiguo edificio son atribuidos en su enorme mayoría al espíritu fantasmal de Abbott Geoffrey, un monje que fue asesinado en 1345.

Son muchos los visitantes que han asegurado haber visto una figura oscura con capucha, que se aparece flotando a pocos metros de altura por los alrededores de los jardines del hotel.

Espíritu gitano

De todas maneras, la entidad de Geoffrey no es la única que se mueve por allí. Muchos testigos afirman que también habita la residencia el espíritu fantasmagórico de una niña rumana llamada Matilda, a la que suelen ver harapienta y que muchos visualizaron cerca de los viejos establos del edificio desde hace más de un siglo.

En una edificación con tanta historia, desde hace mucho se menciona que Matilda fue abusada sexualmente por varios hombres de la familia Craven, que era propietaria de la abadía en el siglo XIX. Y lo más sugestivo: relatos inmemoriales afirman que antes de morir en el parto, Matilda maldijo a los Craven.

De todas formas, ellos no son los únicos “habitantes” paranormales del remozado hotel, que tiene muchos visitantes, justamente por estas actividades paranormales. Así, también se registran una bella mujer victoriana vestida de blanco que suele surcar la carretera, y un jinete que monta un caballo oscuro y recorre los parques.

Palabras de investigador

“Cuando arribamos a Coombe logramos hacer conexión con el espíritu de una niña pequeña, Matilda, que era una sirvienta cuando la abadía aún era el solar de los Craven”, indicó Bear, uno de los miembros del equipo paranormal.

“Sentimos su presencia, luego investigamos la historia después de ver la imagen, y comprobamos que el relato no coincidía con lo que nos dijo nuestro médium, que Matilda había sido realmente abusada sexualmente por los Craven, en un cuarto secreto de la residencia. Fue entonces cuando tuvimos pleno acceso a la casa señorial y encontramos una habitación secreta en el cuarto piso. Entendimos que estaba embarazada, pero Craven no quería saber nada del bebé o cualquier rumor sobre el tema que pudiera dañar su reputación. Así que el bebé nació, pero fue por cesárea, y se hizo en la más absoluta de las privacidades”.

Al desaparecer misteriosamente el bebé. Matilda, de origen gitano, “maldijo a los Craven por las relaciones sexuales en contra de su voluntad, y elevó la maldición por la desaparición (y probable muerte) de su pequeño bebé”, agregó Bear.

Así, el equipo decidió investigar a fondo toda la información, y concluyeron que en realidad era cierta. Uno de los miembros sufrió fuertes dolores de cabeza mientras estuvieron en la abadía y poco después, en la ventana donde grabaron el exterior de Coombe, vieron la aparición.

Siempre existen algunas disidencias

Conocida la investigación, hay quienes salieron al cruce de los investigadores. Conocedores de la historia que piensan que el espíritu fantasmal fotografiado corresponde al de una mujer mayor, por lo que podría ser que no fuera Matilda y sí la dama vicoriana. Aun así, los investigadores, así como otros moradores del ahora hotel, afirman estar seguros de que la niña gitana aparece en la zona de los viejos establos, ya que ahí es donde ocurre mucha actividad energética del tipo poltergeist.

Al respecto, para el médium del grupo de investigadores, Matilda se mostró bastante desagradable al principio, intentando llamar la atención, pero le quisieron dejar claro que solamente querían “escuchar su versión de la historia”.

En tanto, Bear agregó: “Resultó que había muchos secretos ocultos en el lugar. También registramos a un niño, y nos pusimos en contacto y luego vimos que se abría la luz y recibimos un audio de alguien que gritabaa ‘¡no!. Esta fue nuestra primera visita a la abadía de Coombe y ahora queremos regresar”.

Lo cierto es que la imagen ha generado todo tipo de comentarios en las redes sociales. Hay quienes afirman que se trata de una mujer o de una niña lo que se ve en la foto, en tanto que los escépticos de siempre creen que simplemente es alguien real detrás de la ventana del antiguo edificio o que se trata un montaje en la imagen con algún aplicación como Photoshop. Después de todo, incrédulos que desacreditan siempre existieron. Y este caso no iba a ser la excepción.

Cronica

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