Francia aprueba una tasa a los gigantes de la web

Pese a la amenaza de represalias por parte de Estados Unidos, el Parlamento francés dio hoy el vía libre definitivo al impuesto digital (la llamada “Taxe GAFA”) sobre los colosos de la web.
El texto de la ley, ya aprobado por la Asamblea Nacional, obtuvo hoy la autorización del Senado.
Se trata de un impuesto que enfurece a Washington y que debería aplicarse a una treintena de colosos de Internet, entre ellos Google, Amazon, Facebook y Apple (las llamadas GAFA), pero también Meetic, Airbnb, Instagram o la francesa Criteo. Está previsto que la medida lleve a las arcas del Estado al menos 400 millones de euros en 2019, y 650 en 2020.
La administración que preside Donald Trump definió la tasa como “un daño injusto” para las empresas de Estados Unidos, por lo que anunció que investigará el plan francés y amenazó con aranceles como represalia.
París, por su parte, replicó a través de su ministro de Economía, Bruno Le Maire: “Entre aliados -dijo esta mañana- debemos resolver las controversias de modo distinto a la amenaza”.
“Francia es un estado soberano, decide y continuará decidiendo de manera soberana sobre sus disposiciones fiscales”, aseveró. Con la votación de hoy, Francia se impone como pionera, al menos a nivel europeo, en este tipo de impuestos. De hecho, la llamada “Taxe GAFA”, está inspirada en una disposición similar implementada a nivel europeo, pero que luego naufragó debido a la reticencia de Irlanda, Suecia, Dinamarca y Finlandia.
El impuesto se refiere a aquellas empresas cuya facturación derivada de actividades digitales supera los 750 millones de euros a nivel mundial, de los cuales 25 millones de euros son atribuibles a usuarios ubicados en el territorio francés.
Mientras tanto, Londres también ha anunciado un proyecto para gravar a los gigantes de Internet. La iniciativa fue ilustrada hoy en el el Parlamento de Westminster por el viceministro del Tesoro, Jesse Norman.
La propuesta británica, que aún tiene que pasar el control parlamentario y ser confirmada por el próximo gobierno, también planea afectar a servicios digitales específicos, como motores de búsqueda, redes sociales y comercio electrónico.
“Las grandes empresas de la Web -con una facturación anual de más de 560 millones de euros-, tendrán que pagar un impuesto proporcional al número de usuarios británicos”, dijo Norman.

ansa

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