Promueven al bambú como cultivo para sustituir al tabaco

El cultivo de bambú está siendo analizado por entidades nacionales y locales como una alternativa para ofrecer a productores locales.
La idea no es nueva, ya que hubo varios impulsores en los últimos años en el país, pero nuevos usos y el conocimiento de variedades que mejor se adaptan a los suelos y climas potencian su oferta. En especial se apunta a los productores que este año quedarán afuera de la siembra de tabaco. Y otros que tengan terrenos ociosos o pocos productivos en sus chacras.
Recientemente el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, destacó que esta iniciativa es una muestra en donde la ciencia y la tecnología contribuyen a solucionar un problema social y económico: “Acá tenemos un problema social, el cigarrillo, que produce 44.000 muertes por año, pero que no se puede abordar si no se ataca el tema económico que lleva esto”.
En este sentido, el secretario hizo referencia al cultivo de bambú como una posible vía de reconversión para los agricultores de las provincias tabacaleras: “El bambú es un biomaterial con muchísimas aplicaciones y es la base de una cadena de valor que hoy no existe en el país y que puede generar muchos puestos de trabajo digno dinamizando las economías regionales”. Así, recordó que ya se están trabajando en pruebas testigo en las provincias de Corrientes y Misiones con cultivos de bambú.
Al considerar la presencia de esta planta en la Argentina, se puede ver que el país cuenta con especies nativas en 18 provincias. Y se destacó que la denominación de bambú se utiliza como genérico, ya que en algunas zonas es conocido como tacuara.

Soporta el cambio climático

En términos ambientales, el bambú es una planta de rápido crecimiento, permite la recuperación de suelos degradados y crece en zonas marginales.
Por otra parte, se adapta a los cambios climáticos soportando tanto los tiempos de sequía como la inundación. Además, no requiere agroquímicos para su cultivo y por ser una gramínea no se replanta
Entre los múltiples usos que hoy tiene el bambú, Micaela Martínez, directora operativa de la Fundación Sustentarte, explicó a El Territorio que “la tasa de crecimiento depende de cada especie de bambú. Hay especies que son más aptas para un tipo de suelo y otras que crecen mejor en climas cálidos”.
Enfatizó que en las plantaciones se pueden combinar distintas especies para diversos usos. “Hay un tipo de bambú que es más aprovechable por sus brotes como alimento. Hay otros que tienen mejores características como sustituto de la madera. Se pueden combinar plantaciones o buscar una especie que sea multipropósito”, comentó.
 La directiva recordó que, en Misiones, la empresa Eldorado Bambú realizó pruebas y se está especializando en este cultivo.
En tanto desde la Fundación Sustentarte lo se promueven prácticas de la bioeconomía a nivel nacional.
“Encontramos el bambú un aliado natural para enfrentar los desafíos del cambio climático, pobreza, marginalización, la fundación hace bioeconomía aprovechar los recursos de la naturaleza con agregados tecnológicos para beneficios de las comunidades locales”.
También acompañan la iniciativa la Fundación Sales que lucha contra el cáncer y promueve alternativas para erradicar al tabaco como cultivo con destino a cigarrillos.

Estudiar y planificar seriamente

En la posibilidad de presentar propuestas de diversificación a los productores tabacaleros, Ricardo Saraceni consultor de la Asociación de Productores de Tabaco de Misiones (APTM) destacó la necesidad de escuchar y analizar seriamente las opciones. En diálogo con el programa ‘Acá te lo contamos’ por Radioactiva FM, explicó que es necesario coincidir en una política productiva que se mantenga más allá de los periodos de un gobierno en particular. “A mi me parece que en primer lugar empecemos a tomar conciencia de tener una política de mediano y largo plazo con respecto a este tema de la reconversión tabacalera. En la Secretaría de Agricultura de Nación el programa se llama programa de reconversión de áreas tabacaleras, una cuestión que lamentablemente el sector en su conjunto no ha tenido en cuenta durante muchísimos años”, opinó el especialista. Y recordó que “en el corto plazo no existe una plantación sustitutiva del tabaco. Pero lo que hay que definir igualmente son los sistemas para que las actividades que se promuevan tengan una salida comercial. Lo que sugiero a título personal es empezar a estudiar, escuchando todas las propuestas para trazar una política de diversificación efectiva que perdure”. Saraceni recordó que hubo casos como el de la producción de cerdos o cítricos que surgieron para diversificar el tabaco en la provincia.