Heridos radioactivos en Severodvinsk – Rusia

Los médicos que socorrieron a los heridos causados por la explosión de un misterioso misil en el campo de experimentación de armas de Severodvinsk, en Rusia, revelaron que los pacientes tenían síntomas de exposición a radiación y que hay al menos un galeno contaminado. Lo afirma este sábado el periódico en inglés Moscow Times, que entrevistó a cinco miembros del personal del hospital regional de Arkhangelsk (incluidos dos médicos), que informaron que los heridos habían llegado “desnudos y envueltos en bolsas de plástico translúcidas”.
El estado de los pacientes despertó sospechas de inmediato, pero la única información dada en ese momento fue que hubo una explosión en un sitio militar. “Nadie, ni los directores del hospital, ni los funcionarios del ministerio de Salud, ni los funcionarios regionales o el gobernador, informaron al personal que los pacientes eran radiactivos”, dijo uno de los cirujanos de ese nosocomio al Moscow Times. “Los empleados del hospital tenían sus sospechas, pero nadie les dijo que se protegieran”, protestó el galeno. Cuatro médicos varones del hospital Arkhangelsk, dos en puestos superiores, y un paramédico le dijeron al Moscow Times que el personal estaba conmocionado y furioso por lo ocurrido, ante el riesgo que corrieron todos. Los doctores entrevistados hablaron bajo la condición de anonimato, dada la atención prestada por los servicios de seguridad rusos al accidente. El periódico afirma que ninguna de sus fuentes trabajó directamente con los pacientes en cuestión, pero todos asistieron a una sesión informativa en el hospital el 12 de agosto dada por un viceministro de Salud del gobierno regional de Arkhangelsk y que está “en constante comunicación con sus colegas que trataron a las víctimas”. Los médicos afirmaron que todo el personal que trabajó directamente con los pacientes fue invitado por agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) el 9 de agosto para firmar estrictos acuerdos de confidencialidad, que les impiden hablar sobre lo sucedido.
Además, unos sesenta miembros del personal médico y paramédico del hospital Arkhangelsk aceptaron la oferta de las autoridades de someterse a pruebas en Moscú. El Moscow Times informó que, según sus fuentes, a uno de los médicos le fue detectado Cesio-137, un isótopo radioactivo que es un subproducto de la fisión nuclear de uranio-235, en su tejido muscular. Una de las fuentes declaró que el médico en cuestión se lo dijo directamente, a pesar de que no se le había informado la cantidad o concentración del isótopo encontrado en su organismo.
Según se supo ayer, el organismo de seguridad nuclear de Noruega está analizando pequeñas cantidades de yodo radiactivo detectadas en el aire en el norte del país en los días posteriores a la explosión durante una prueba en Rusia.
La agencia nuclear estatal de Rusia, Rosatom, dijo la semana pasada que siete personas murieron por la explosión y que el accidente involucró “fuentes de energía de isótopos”, sin dar más detalles.
Los niveles de radiación en la zona subieron a valores entre 4 y 16 veces lo normal por el espacio de 90 minutos, de acuerdo con el Servicio Federal de Hidrometeorología y Vigilancia Ambiental de Rusia (Rosgidromet) citado por la agencia de noticias rusa TASS, antes de normalizarse.
El accidente ocurrió durante la prueba de un nuevo cohete, llamado Burevestnik. Rusia ha estado probando esta arma que tiene la capacidad de llevar ojivas nucleares desde 2017 y aún dista de estar operativa, como evidenció el oscuro accidente del 8 de agosto pasado.

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