Inicia en Salvador la semana sobre el Clima

En medio de críticas por el giro en política ambiental promovido por el presidente Jair Bolsonaro, Brasil celebra desde hoy la Semana del Clima de América Latina y el Caribe, en la que diversos actores impulsarán la respuesta de la región a la emergencia climática. Hasta el 23 de agosto, el evento reunirá en Salvador, capital del estado de Bahía, a líderes civiles, creadores de políticas ambientales, actores regionales y globales para discutir las acciones climáticas a aplicar en la región. Más de 3.500 personas se inscribieron para participar en el encuentro, que sirve de preparación para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP-25), que se celebrará el próximo mes de diciembre en Chile.
La iniciativa había sido objeto de controversias hace tres meses, después que el ministro de Ambiente brasileño, Ricardo Salles, había anunciado su cancelación y luego dio marcha atrás.
En ese momento, el funcionario afirmó que la cancelación se debía a que Brasil había renunciado a acoger la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP 25), que finalmente se celebrará en Chile. “Debería permitir una manifestación que permita a los participantes hacer turismo en Salvador, para comer ‘acarajé’?”, había dicho irónicamente Salles en el blog de la periodista brasileña Andreia Sadi. Además, el evento se desarrolla en medio de discusiones sobre el aumento de la deforestación en la Amazonia y tras el anuncio de la suspensión de las donaciones al Fondo Amazonia, por parte de Noruega y Alemania.
Según un informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), que desde hace 28 años estudia la región, la tasa de deforestación en la selva brasileña creció un 66% en julio pasado, aunque ese porcentaje llega al 278% según las proyecciones del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe).
Bolsonaro es partidario de explotar la Amazonía, legalizar la minería en las reservas indígenas y reducir la fiscalización sobre el pulmón verde del planeta, donde la deforestación se disparó de manera descomunal en los últimos meses.

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