Central atómica Rusa flotante “navega” en el Artico

 

La Akademik Lomonosov, la primera central atómica flotante, partió hoy de Murmansk rumbo a Pevek, un viaje de tres semanas y 5000 kilómetros a lo largo de todo el Artico ruso.
En Pevek, en Chukotka, en el extremo noreste de Rusia, a Akademik Lomonosov proporcionará energía a viviendas y plantas industriales y mineras.
La central preocupa a los ambientalistas, que temen pueda transformarse en una “Chernobyl flotante”. La Akademik Lomonosov pesa 21.500 toneladas, tiene 144 metros de largo y 30 de ancho.
Cuenta con dos reactores de 35 megavatios cada uno, capaces de proporcionar energía a una ciudad de 100.000 habitantes.
El proyecto apunta a hacer posibles las provisiones de energía en lugares remotos, pero algunos expertos consideran que su costo es excesivo.
La agencia atómica rusa Rosatom sostiene que la Akademik Lomonosov, arrastrada por tres remolcadores, es extremadamente segura y capaz de resistir el impacto con un iceberg o con una ola anómala.
Pero los ambientalistas temen que centrales nucleares de este tipo sean vulnerables a los desastres naturales, o que puedan ser vendidas a países con estándares de seguridad inadecuados.
Entre otros, países de Asia, Africa y América Latina estarían interesados en el proyecto.

ansa