Megan Fox esta abrumada por ser un símbolo sexual

La actriz Megan Fox decidió romper el silencio acerca de los efectos traumáticos que sintió al verse hipersexualizada durante tantos años en Hollywood.
A 10 años de filmar “Jennifer’s Body”, Fox reveló a Entertainment Tonight que sufrió un colapso en el período previo al lanzamiento de la película en septiembre de 2009.
Fox, de 33 años, dijo que veía constantemente sexualizada su imagen en películas, anuncios y medios en general, algo que le hizo llegar al límite. Fox sitúa esos pensamientos autodestructivos en 2009 después del lanzamiento de “Jennifer’s Body”, película de terror de la que fue protagonista.
“No fue solo esa película, fueron todos los días de mi vida, todo el tiempo, con cada proyecto en el que trabajé y con cada productor con el que trabajé”, explicó a Entertainment Tonight.
Esa atención a su físico tuvo un efecto muy severo en la actriz: “Creo que tuve un colapso psicológico real”, expresó.
“No quería que me vieran, no quería tener que tomarme una foto, hacer una revista, caminar por una alfombra, no quería que me vieran en público en absoluto por el miedo y la creencia, y la certeza absoluta de que se iban a burlar, o que alguien me iba a gritar”, siguió Fox.
Megan había llamado anteriormente la atención por su particular #Metoo dirigido más a las feministas que a los productores, y por revelar que para ella no todo había sido un camino de rosas en la industria del cine. El año pasado la actriz relató en una entrevista con The New York Times que a pesar de haber vivido bastantes situaciones relacionadas con el abuso de poder de directores y productores en Hollywood, no había contado nada hasta ahora por miedo a no ser apoyada por el público y sus compañeras de profesión.
“No hablé por muchos motivos. No creía que, basándome en cómo he sido recibida por la gente y las feministas, fuese a ser una víctima de la que tuviesen compasión”, dijo. La actriz de “Transformers” agregó que, “por experiencia”, cree que “es probable que siempre esté fuera del entendimiento colectivo”.
“No sé si alguna vez habrá un momento en el que se me considere normal, que la gente conecte conmigo o que guste a los demás”, continuó. “Creo que me costó quedarme embarazada. Ese fue el primer gran avance en el que mi conciencia cambió y mi mente se abrió”.

ansa