Padre e hijo construyen un Lamborghini con una impresora 3D

El “Hágalo usted mismo” no siempre puede aplicarse en materia de automóviles por lo complejo que pueden resultar algunas partes de un vehículo. Pero el avance de la tecnología permite lograr resultados que antes parecían impensados.

Un ejemplo de ello es el trabajo que llevan adelante padre e hijo, que juntos están construyendo un Lamborghini Aventador “casero” gracias a una impresora 3D.

A Sterling Backus y su hijo Xander, de 11 años de edad, les surgió una inquietud mientras jugaban al Forza Horizon 3, un videojuegos con un amplio catálogo de vehículos disponibles para elegir. Cuando se decidieron por el Lamborghini Aventador, llegó la pregunta del niño que desencadenó todo: “¿Podríamos construir uno de estos?”.

Ese fue el punto de partida para comenzar a construir de manera artesanal su propio deportivo en el garage de la casa de esta familia de Colorado, en los EE.UU. Ayuda mucho que Sterling sea físico y que esté especializado en el diseño de láseres para la investigación y desarrollo en la Universidad de Colorado.

Antes de comenzar con el nuevo proyecto, Sterling estaba trabajando en la restauración de un Ford Mustang de 1969. Pero una cosa es mejorar un vehículo que ya existe y otra muy distinta es construir desde cero un auto. Y más aún de un modelo tan complejo como un Lamborghini.

El proyecto ya lleva 20 meses de trabajo y aunque todavía se nota que le queda mucho por delante, el auto ya tomó la forma del vehículo en que se inspira. Es que por cuestiones de propiedad intelectual el modelo no puede ser idéntico al Lamborghini Aventador.

Toda la carrocería de este auto Frankenstein, como lo definió el propio Backus, fue construida utilizando una impresora 3D, con la que fueron haciendo paneles que unieron y cubrieron con una pátina de fibra de carbono para disimular las uniones.

Esa carrocería va montada sobre un chasis de acero que incluye piezas de distintos vehículos. El motor, por ejemplo, proviene de un Chevrolet Corvette de 2003, con una cilindrara de 5.6 litros y 350 caballos de fuerza.

El eje trasero es de un Porsche 911 y el radiador es de un Honda Civic.

Backus cree que el auto estará terminado para abril del año que viene, a pesar de que ya consumieron 18.000 de los 20.000 dólares destinados para el proyecto.

Si bien no tendrá los 700 caballos de fuerza ni alcanzará la velocidad máxima de 350 km/h que logra el Lamborghini Aventador original, Backus afirma que el auto que construye con su hijo será capaz de superar los 320 km/h.

Padre e hijo crearon una cuenta en Facebook en la que se puede ver los avances del vehículo. Backus explica que el objetivo de este proyecto es “mostrar a los niños lo geniales que son la ciencia y la ingeniería, y demostrar el poder de la tecnología”. Por ahora lo viene logrando.

msn