Un Corvette especial rompió el récord de velocidad de los autos eléctricos

La carrera por la electrificación avanza sigilosa en los distintos laboratorios de la industria automotriz. Los desarrollos van mucho más acelerados de lo que podemos observar, y también de lo que podemos imaginar. En la vanguardia tecnológica, la pulseada se está poniendo reñida por conseguir marcas concebidas bajo el paraguas de la electrificación que sean lo más competentes posible frente a las motorizaciones convencionales. Como para acelerar aún más la transición -si es que aún existe- entre ambos universos.

Lo mejor de estos procesos de constante innovación son los descubrimientos que empiezan a suceder cada vez con más frecuencia. Así aparece de repente una marca “descolocada” para este tramo fundacional de la electrificación. El Genovation GXE (Genovation Extreme Electric) es un súper deportivo eléctrico concebido sobre el Chevrolet Corvette C7 por la empresa Genovation Cars. Y se convirtió, hace días, en el auto eléctrico más rápido del planeta con una marca desafiante: nada menos que 338,28 km/h de máxima. Hace tres años, aún en etapa de desarrollo, este deportivo había establecido el récord que acaba de batir: 330,88 km/h.

Aún aparece lejano en el horizonte el selecto grupo de “hypercars” con potentes V12 que ostenta las velocidades máximas más escalofriantes. Hace pocas semanas, por ejemplo, la Bugatti Chiron pasó a ser el deportivo más rápido de la tierra con una marca de 490 km/h cuando desbancó al fabricante sueco Koenigsegg, que desde 2017 ostentaba un récord de 447,19 km/. Pero la brecha inexorablemente se va acortando.

Si bien el Chevrolet Corvette este año es noticia por el debut de su octava generación, sorprendente además por su particular motor central que lo pone a tiro de los emblemáticos deportivos europeos, el Genovation GXE revitaliza a su antecesor. E incluso supera en prestaciones al flamante Corvette 2020 que equipa un V8 de 6,2 litros, 495 caballos y una máxima de 305 km/h.

No hubo rugidos de V8 en el Centro Espacial Kennedy, donde la International Mile Racing Association (IMRA) certificó la marca obtenida por el Genovation que hizo volar el piloto Johnny Bohmer. Aunque en silencio, los 811 caballos de potencia de los dos motores eléctricos que equipan al Corvette fueron los artífices de una marca que de aquí en más será el mojón a alcanzar por el resto de los deportivos eléctricos.

Este Corvette especial también combina un reparto de pesos ideal, suspensión adaptativa, frenos Brembo, llantas de fibra de carbono e incluso un sistema de audio JBL de 10 altavoces. Y ofrece la posibilidad de equipar una caja de cambios manual de siete velocidades u otra automática de ocho con levas tras el volante.

Los 338 km/h de máxima también son la principal campaña de marketing para los apenas 75 modelos que piensa fabricar Genovation, y que con un valor de 750.000 dólares verán la luz en 2020. Aunque tal vez entonces el récord ya sea otro.

msn