Alberto Fernández: primera vez en Azopardo, una chicana a Hugo Moyano y la ausencia del futuro ministro

Alberto Ángel Fernández pisó el histórico edificio de la Confederación General del Trabajo por primera vez en su vida. Néstor Kirchner lo visitó en más de una oportunidad y también lo recorrió Cristina Fernández pero quien fue jefe de Gabinete de ambos, no.

Así lo reconoció el ahora electo Presidente de los argentinos. rodeado de los inoxidables jefes de la CGT, en el escenario del auditorio Felipe Vallese, sala nominada así en homenaje al obrero metalúrgico y dirigente de la Juventud Peronista, secuestrado y desaparecido en agosto de 1962, durante el gobierno de facto de José María Guido.

Allí, en ese edificio que data de 1950 -cuando fue donado a los representantes de los trabajadores por la Fundación Eva Perón-, Alberto F. se abrazó con la dirigencia gremial peronista unificada, pues estuvieron en el escenario los jefes cegetistas Héctor Daer y Carlos Acuña pero también, Hugo Antonio Moyano, quien puso en duda hasta pocas horas antes su presencia en ese acto de la CGT, organización que supo encabezar.

La relación de Alberto Fernández con Héctor Daer es perfecta: hablan mucho y el futuro Presidente lo tiene en foco, como el estilo de dirigente que le gusta para el modelo gremial. Y el jefe de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad de Argentina habla y dice: como cuando dijo no tener dudas de que Claudio Moroni será el futuro ministro de Trabajo.

También hubo charla con el Moyano mayor: en el cuarto piso de la sede sindical, hubo una chicana de Fernández al camionero pero por el tema Fútbol. “Hugo, te doy unas entradas para ver a Argentinos Juniors, si querés”, bromeó ya que el club de Paternal -y del próximo mandatario- es uno de los punteros de la Superliga argentina y el Rojo de Avellaneda, que preside el gremialista, anda de mal en peor.

Pero en esta visita de AF a la CGT, Moroni no estuvo. Sí llegaron con el futuro jefe de Estado Santiago Cafiero, Gustavo Béliz, Eduardo “Wado” De Pedro y Juan Pablo Biondi -todos futuros funcionarios de extrema confianza del electo- pero Moroni, no “No le conozco la cara”, reconoce -enigmático- un allegado de extrema confianza de Alberto, quien no confirma pero no niega que su amigo de años (abogado de paso por la AFIP y el Grupo Banco Provincia) vaya a ser el titular de la cartera laboral.

La primera foto del encuentro entre Alberto Fernández y la CGT.© clarin.com La primera foto del encuentro entre Alberto Fernández y la CGT.

Sí llamó la atención la presencia en ese escenario político de Gustavo Béliz, a quien algunos le auguran que se ocupe de temas más profundos que modificar la estructura del Estado, ya que algunos albertistas lo mencionan como un futuro ministro de Modernización, cartera que creó Mauricio Macri para la faena de modificar la estructura estatal y que hoy ocupa su amigo personal Andrés Ibarra.

Béliz tiene futuro en el asunto de la “deuda argentina”: su paso reciente por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) contribuye a abundar en esa especie.

Alberto F. habló en este acto, luego de los dos jefes de la CGT, y fue el único orador que mencionó a Cristina Kirchner, con la que varios de los caciques sindicales tuvieron diferencias: Héctor Daer se fue el Frente Renovador de Sergio Massa (donde alcanzó una banca de diputado nacional) y Carlos Acuña militó en la CGT Azul y Blanca, del inquieto gastronómico Luis Barrionuevo.

A su lado, había una platea casi octogenaria como el mercantil Armando Cavalieri, el sanitarista José Luis Lingeri y el municipal porteño Amadeo Genta. Allí, se lo vio pensativo al camionero Hugo Moyano, de camisa negra y perfil bajo.

Quien no hizo culto del perfil cauto fue, como es lógico, el legendario Tula, bombista oficial del peronismo, nacido en Rosario en 1941.

msn