La ex pareja del hombre hallado sin vida tenía escondido un revólver entre sus prendas

La Policía continúa intentando esclarecer en qué circunstancias murió Ernesto, el hombre de 42 años hallado esta mañana con un disparo en la cabeza, en el interior de su auto VW Senda, en avenidas Chacabuco y Zapiola de la ciudad de Posadas.

El Territorio recorrió la zona donde ocurrió el hecho. De acuerdo al relato de una vecina, alrededor de las 5 de la mañana, mientras se estaba bañando escuchó un estruendo, salió a la calle y vio que el VW Senda se desplazaba en zic zac, rebotando de cordón a cordón y se detuvo más adelante.

Según reportaron fuentes policiales, junto a la occiso, estaba su ex pareja, una mujer de 33 años quien adujo en principio que el mismo tras dispararse había arrojado el arma. Sin embargo con el correr de las horas, en la comisaría 17ª mediante una requisa exhaustiva por parte del personal femenino, se constató que la mujer tenía un arma calibre 38, con tres proyectiles y una vaina servida, entre sus pertenencias.

Datos aportados por investigadores dan cuenta que la pareja venía de una relación larga y muy conflictiva, con denuncias cruzadas, incluso el hombre hace poco tiempo habría estado detenido por incumplir una orden de restricción de acercamiento.

En este contexto de relación tormentosa se dio el hecho. La mujer sostiene que fue un suicidio y desechó el arma. Sin embargo, en la comisaría cuando le efectuaron una requisa a la mujer entre sus prendas íntimas tenía un revólver calibre 38, por lo tanto la Policía no descarta un homicidio y la mujer pasó a ser sospechosa hasta que se demuestre lo que pasó.

En principio fue sometida a una prueba de parafina, una pericia que va a determinar si manipuló o no el arma. La mujer permanece en calidad de demorada, en averiguación del caso caratulado preventivamente como supuesto suicidio.

En relación al posible homicidio, hay sospechas de que pudo haber un tercer involucrado. La víctima tenía un orificio de entrada, pero el proyectil no salió, quedó alojado en la cabeza. Se presume que podría haber sido un arma de un calibre menor, es decir, una arma distinta al que tenía la mujer en su poder.

En definitiva, la Policía no descarta que tantos episodios de violencia anteriores hayan sido desencadenante en la muerte de Ernesto. De vital importancia serán los resultados de la autopsia, que en principio determinará si el hombre tiene restos de pólvora en sus manos, que marcaría que manipuló el arma, además si el proyectil que tiene alojado en la cabeza se corresponde al arma que escondía su ex pareja.

El Territorio

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