Esta situación sucede en Turquía donde se expone una momia egipcia con dos cabezas, una de una nena y la otra de un cocodrilo. Esta pieza única se guarda en el palacio de Topkapi de la ciudad de Estambul por orden del sultán otomano Abdul Hamid II, que reinó a finales del siglo XIX.

Según publica el diario local Hurriyet, fue fotografiada por primera vez después luego de estar bajo custodia y tapada por más de 100 años.

Expertos, indicaron a la citada publicación que la momia está compuesta por los restos de una princesa del antiguo Egipto, más el cuerpo y el cráneo de un cocodrilo del Nilo.

Por último, se cree que la nena murió atacada por un reptil y el rey de por aquel entonces decidió fusionar ambos cuerpos con la creencia de que la joven heredera del faraón resucitaría convertida en cocodrilo.

Cronica

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